Desajustes en el sistema judicial marroquí
En Marruecos, mil ochocientos jueces, miembros de club de magistrados del reino, se van a manifestar en pro de la independencia del sistema judicial. Hasta aquí me parece excelente. Siempre he abogado por la separación de los poderes, y además, era una promesa que Mohamed VI había anunciado en un discurso el 20 de agosto de 2009. Tiempo ha pasado pero no siempre se cumplen las promesas y a veces hasta se las lleva el viento.
Los jueces lucirán un brazalete de protesta y reivindicación. Planean boicotear las actividades del ministerio de tutela y demitir de una manera colectiva si el Gobierno no responde a sus quejas.
Todo esto está muy bien, pero la independencia del sistema judicial debería ir acompañada con el trato equitativo a los ciudadanos, la desaparición de sobornos y privilegios para obtener lo que uno necesita legalmente porque le corresponde por derecho y esencialmente con la no injerencia de los jueces en asuntos sociales, religiosos, políticos, etc.
Digo esto porque el sistema no se mantiene al margen ya que otro juez ha estado en estos días presionando a la familia de una joven violada, para que acepte casarse con su violador, para evitar ser escoltado hasta la cárcel. Recuerden que no ha mucho, a mediados de marzo para ser exactos, la joven Amina Filali se suicidó después de que su familia la obligó a casarse con su violador. Así que ojo al dato y haber si aplicamos algo de cordura.