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Archivos Mensuales: noviembre 2023

“Israel se defiende”, eso dicen los que justifican las barbaridades que está cometiendo el ejército de este pueblo, en contra de la población árabe; en contra de los que, en teoría, serían sus vecinos, sus compañeros, sus semejantes y casi sus hermanos.

Realmente el ataque de Hamás del pasado 7 de octubre, ha incendiado la mecha para que Israel pase al ataque. Quizás esta vez, la culpa la tiene Hamás por haber empezado la contienda, haber despertado a un sonámbulo, haberle dado la oportunidad de contratacar, pasar a la ofensiva, porque cuando Israel contrataca, lo hace con todas sus fuerzas, sin miramientos de ninguna clase, y ya no hay vuelta atrás. Lo estamos comprobando día a día desde aquel fatídico 7 de octubre.

Sí, dicen que Israel se defiende, sí, pero de quién. Se defiende de niños heridos y de bebés que no encuentran incubadoras. Se defiende de mujeres y de ancianos. Se defiende de inválidos y de impotentes. Se defiende de enfermos y desamparados. Se defiende de cuerpos rotos y de almas desvalidas.

Se ha demostrado que en los sótanos del hospital Al Shifa, donde el ejército de Israel hizo una incursión “precisa y dirigida”, según ha comunicado el estado mayor judío, después de dos días de asedio, no había armas ni era el centro de mando de Hamás.

Israel se defiende, sí, pero quién lo dice, quién repite esta frase. No serán justamente aquellos que un día se lo hicieron pasar mal, aquellos que sembraron el terror, hicieron sufrir al pueblo judío a quien consideraban indigno, ruin e indecente.   

Que yo sepa, en ninguna guerra civilizada, si es que alguna guerra puede calificarse así, jamás nadie ha bombardeado un hospital, ni ha atacado un centro médico donde tan solo puede haber heridos, gente medio muerta y personas que tan solo esperan que sus almas abandonen esos esqueléticos cuerpos y que sus suspiros sean los últimos.       

Realmente, Israel cuando quiere matar a alguien, lo hace con toda certeza y toda seguridad. Sus sistemas de ataque son tan certeros que no fallan, pero esta vez han errado, malogrado y hasta decepcionado. Y que se sepa, el pueblo palestino no es ni ha sido el enemigo del pueblo judío. Y si no, que se lo pregunten.

Europa, la culpable de este desastre, esconde la mano y dice que “Israel se defiende”, pero no es así. Espero con toda mi alma que, algún día, de algún año y de algún siglo, el pueblo judío descubra la realidad de su sufrimiento y de su injusta venganza contra el pueblo palestino.

Sí, no se olviden de Gaza, de toda Palestina, ni de los cientos de miles de inmigrantes agazapados en cualquier rincón del mundo.

Israel lo ha conseguido. Por fin ha entrado en Gaza, después de una espera de casi tres semanas. Desde el ataque de Hamás el 7 de octubre pasado, hay casi diez mil palestinos muertos entre los que se encuentran unos cuatro mil niños, dos mil quinientas mujeres y muchos ancianos. Casi mil familias han sido exterminadas del todo por los sucesivos y dirigidos bombardeos.

Los ataques directamente dirigidos a sesenta centros médicos y hospitalarios, han dejado 120 cadáveres entre el personal médico y han causado la destrucción de más de veinticinco automóviles sanitarios y ambulancias

Estaba claro. Israel quiere borrar a Gaza del mapa, quiere exterminar a Hamás y le da lo mismo bombardear escuelas, hospitales, barrios residenciales, campos de refugiados o plazas, así como jardines y espacios públicos donde juegan los niños, las madres hacen la compra, los más mayores toman el sol y los hombres trabajan para ganarse el sustento de su día.

Israel, después de 75 años de genocidio, tiene ahora la oportunidad de masacrar y acabar con el que cree es su enemigo número uno Hamás, que no ha renunciado nunca a la lucha y a la defensa de su territorio.

Israel supuestamente se defiende de la agresión de Hamás, que fue quien ha atacado primero y ha secuestrado a ciudadanos israelíes. Israel se exculpa diciendo que tan solo se está protegiendo de los ataques terroristas de Hamás, sin hacer referencia al terrorismo que ha ejercido en todo el territorio durante los últimos setenta y cinco años.

Y claro, Estados Unidos y la Europa solidaria, se han inclinado para defender al agresor real, al verdadero terrorista, ignorando el sufrimiento que padece el pueblo palestino en la Tierra Prometida, desde que unos ciudadanos europeos, rubios y de tez blanca, han decidido que el pueblo judío no merecía la pena y que había que exterminarlo.

Los judíos, que nadie puede negar el sufrimiento al que han estado sometidos, han decidido casi unánimemente vengarse, pero se han equivocado de adversario. Su enemigo y contrincante era el pueblo alemán y no todos los alemanes, ni los inocentes, cándidos e inofensivos palestinos, que Dios les había asignado para compartir una tierra y vivir en armonía y concordia.

No señor, Israel se equivoca, se ha confundido y ha errado al señalar al pueblo palestino como adversario y nadie se lo dice. Y lo peor de todo, es que precisamente quien se lo puede decir y el que lo puede convencer, no lo hace, sino que lo apoya y defiende.

Estados Unidos y la Europa racista, son cómplices del genocidio que está llevando acabo Israel en Palestina. Su furor y venganza desmesurados, la están llevando al extremo más exagerado de la crueldad contra quien no tiene culpa ni responsabilidad alguna. Miren, piensen y verán qué gran injusticia se está cometiendo en nombre de “Israel tiene que defenderse” y verán que no es verdad. Seguiré repitiendo… no se olviden de Gaza, Palestina, Irak, Siria, Yemen, ni de los miles de refugiados agazapados en cualquier rincón del mundo, ellos no son culpables y están padeciendo mucha maldad.