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MOHA-Retrato-150x150[1]Este fin de año está siendo muy difícil. Muy difícil para todos. Las únicas alegrías las vislumbran los más pequeños de la familia, por el mero hecho de disfrutar de aquella virtud  llamada inocencia

Rajoy no ha cumplido nada de lo que ha prometido en su discurso de investidura de hace ahora un año. Sino todo lo contrario, parece haber querido ejecutar el proyecto más extravagante de su vida haciendo lo contrario de lo que tenía pensado.

Sinceramente no creo que la tarea de gobernar en este momento fuera a ser fácil, pero a Rajoy le ha faltado mesura en lo que se comprometió a hacer. Yo creo que ni él mismo sabía dónde se metía ya que no creo que haya nadie que estuviese tan dispuesto a inmolarse de esta manera.

Rajoy prometió diálogo pero gobernó a decretazo limpio. Prometió crear empleo pero el balance es de seiscientos mil parados más. Prometió no tocar los impuestos y los subió todos. Y, lo peor de todo, es que ahora dice no estar defraudando al ciudadano, cuando hay malestar manifiesto en todos los sectores y en todas las profesiones. Basta con mirar nuestras calles vestidas de blanco, verde, amarillo y demás colores, para ver el enfado que tienen los ciudadanos que las ocupan. Jamás se había visto en nuestras ciudades tantas manifestaciones ni tantas personas juntas protestando, unidas todas e interesadas en hacer llegar al Gobierno un único mensaje: su disconformidad por tomar decisiones y acciones, que aunque Rajoy considere justas,  son incorrectas porque desequilibran su existencia, bajan su nivel de vida, destruyen todo aquello que han tardado muchos años en conseguir,…

Este que viene, realmente, no es un año nuevo. Este  2013 no va a aportar nada nuevo a los españoles ni a los foráneos que vivimos aquí. Éste, y aunque servidor no es por naturaleza pesimista, será el peor del decenio y será un año viejo.

Aun así, os recuerdo que no os olvidéis de Gaza y que, dentro de lo triste que pueda parecer, os deseo salud, humor y amor para combatir el 2013.

moha-retrato-okLos últimos acontecimientos desarrollados en Egipto en protesta por la decisión del presidente Mohamed Mursi de blindarse ante la Justicia, y que han producido varios muertos entre opositores  y detractores, han ensombrecido la situación en Siria que ha desaparecido de la primera página de la prensa escrita, en éste y en otros países, así como de las páginas digitales, noticias e informaciones de radio y televisión. Los días venideros veremos cómo termina este melodrama y si los egipcios votan la Constitución propuesta por su presidente.

En Irak, está  demostrado, que no había armas de destrucción masiva. Ha quedado claro y EE.UU lo sabía. El que no tenía ni idea era nuestro ex presidente Aznar que acaba de presentar la primera parte de sus memorias vaqueras.

Siria, según la inteligencia norteamericana, está preparando sus arsenales de gas sarín (un gas nervioso altamente tóxico que inicialmente o simuladamente fue desarrollado como pesticida) para su uso contra los grupos opositores que poco a poco avanzan hacia la capital Damasco donde crece su presión. Pero Siria posee además arsenales de gas mostaza y cianuro.

El Pentágono advirtió a Siria (lo que no se ha hecho con Irak) de que el uso de armas químicas supondría para EE.UU. traspasar un límite, una línea roja, que podría llevar a la acción armada.

En el último año y medio han fallecido en Siria unas 40.000 personas. El problema ha traspasado las fronteras del país creando roces, por ejemplo con Turquía, y produciendo  muchos muertos en el Líbano, por los enfrentamientos también entre partidarios y detractores de Al Asad.

A Al Asad, los norteamericanos no le han controlado como hicieron con Yasser Arafat y los palestinos ni con Saddam Hussein y los iraquíes. O, mejor dicho, norteamericanos y rusos se dividieron la tarta. Para mí Irak y para ti Siria, y que cada cual haga lo que estime oportuno según los acontecimientos.

Los resultados están claros. Piensen en cómo están Palestina e Irak, y verán fácilmente cómo estará Siria de aquí a un par de años y sino antes.

Los periodistas de Informe Semana, el programa de televisión más longevo de la historia de la  televisión española, denuncian un acoso de la dirección de informativos de su cadena, TVE, la televisión de todos de la cual se ha adueñado, ahora, el PP. El Consejo de Informativos, el órgano que representa a los periodistas de la televisión pública, ha denunciado  un «grave ataque a la libertad de información» ejercido por parte del actual equipo directivo de los Servicios Informativos conducido por el polémico Julio Somoano. A través de un comunicado, el Consejo  revela las «numerosas quejas y peticiones de amparo” presentadas, debido a las intromisiones y coacciones que sufren los profesionales de TVE al ejercer su labor en este medio.

Somoano calificado como “un agitador más del equipo de propaganda del Partido Popular”, se comenta que es una persona al servicio de la familia Aznar, ha sido acusado por sus propios compañeros de Telemadrid de manipulador.

Llegó a Telemadrid cuando Esperanza Aguirre necesitaba implantar su ideología en la cadena y ahora, repetirá misión en TVE, dejando atrás lo que le debieron enseñar sobre la profesión periodística: tener dignidad y objetividad.

Es autor de Estrategia de comunicación para el triunfo del Partido Popular en las próximas elecciones generales, un trabajode fin de curso de un máster de la Universidad Autónoma de Barcelona, realizado en noviembre de 2005, donde el periodista vertía un catálogo de sugerencias para que Rajoy conquistara el poder en 2008, “planteando la necesidad de que el PP cambiara el rumbo de su política comunicativa tras la desastrosa gestión del 11-M”, según se ha escrito.

Somoano es licenciado en Periodismo y filología, experto en Estudios Ingleses, máster en Radio y en Gestión de la Comunicación Política y Electoral. Las personas que han trabajado con él le describen como “dogmático y controlador”, hasta el punto de imponer a los periodistas de su equipo las imágenes que deben usarse y las que no en cualquier noticia. Las diferentes fuentes consultadas  aseguraban que en tres meses no se reconocerá a TVE, y razón no les ha faltado.

El otro foco de las televisiones públicas lo protagoniza Telemadrid que, en los últimos días, ha venido interrumpiendo sus emisiones o emitiendo material enlatado. El ERE, Expediente de Regulación de Empleo, que han planteado prevé despedir a tres de cada cuatro trabajadores. De una plantilla de 1.170 trabajadores plantean quedarse con tan solo 145 (entre jefitos, jefes y grandes jefes) para poner en la calle a 925 personas; así será más fácil privatizar el servicio.

Lo más extraño es que estando en la total miseria, RTVM pagará 140.000 € más IVA (que será abonado por los madrileños) por un informe al consorcio Deloitte-Cuatrecosas por decirles que deben cambiar de táctica y que están en la ruina total. Añadan ustedes esta cifra a los 242 millones de euros de deuda que tiene este organismo. De haber pedido consejo a los trabajadores o, en su defecto, a sus representantes, seguro que les habrían ahorrado la cifra y les habrían orientado mucho mejor sobre cómo gestionar el desastre.

Vaya desde aquí un apoyo a las 925 personas, pero tampoco se olviden de Gaza.

A golpe de «altos el fuego»

Durante aproximadamente tres años he finalizado mis artículos, tanto los publicados en UemCom como en este blog, con la coletilla de “No se olviden de Gaza”. El motivo no era otro que llamar la atención sobre esta población del sur de Palestina, donde los habitantes han sufrido y sufren el acoso de Israel desde hace sesenta y cuatro años.

Efectivamente, un millón y medio de ciudadanos en la Franja de Gaza sufre  los excesos de Israel desde 1948. Ellos han sido sometidos a bombardeos, asesinatos, bloqueos,…

Recordemos que numerosos activistas han intentado romper el bloqueo impuesto en enero de 2006 con flotas humanitarias, y aunque se ha ejercido una gran presión internacional, el boicot ha continuado durante muchos años impuesto, de forma arbitraria por EE UU e Israel para castigar a la organización política Hamas.

Recordemos los asesinatos cometidos en Gaza durante la operación Plomo Fundido en diciembre de 2008 durante la cual la población civil ha sufrido las bombas de fósforo blanco y de racimo de Israel, habiendo 500 niños entre las 1.400 víctimas declaradas.

Recordemos las 500 víctimas palestinas que Israel ha causado en la denominada Operación Lluvia de Verano en 2002 cuando se cercó a Yasser Arafat, la matanza de 1.700 palestinos en los campos de refugiados de Sabra y Chatila en 1982,…. y, más recientemente, las 1.400 víctimas caídas en 2009 por la Operación Plomo Fundido.

Visto esto, ¿no creen que Gaza se merece un homenaje?

De todas maneras, en la noche del miércoles al jueves se ha firmado otro acuerdo de alto el fuego propiciado, esta vez, por el presidente egipcio Mohammad Mursi. Un alto el fuego después de 160 muertos, en tan solo una semana.

Como siga así, Israel liquidará toda la población palestina entre cuatro o cinco acuerdos de alto el fuego.

Qué pena, pero no se olviden de Gaza.

Ha llegado el otoño a las calles de Madrid y con los problemas que tiene la gente por aquí (empezando por los míos propios), la televisión de Rajoy, a tenor de lo que hay en nuestra televisión en general, no hace más que hablar de dimes y diretes y de personajes de la farándula. Que fulano está deprimido (super millonario pero deprimido), que zutano ha bajado, que la novia del otro la han pillado en paños menores y demás miserias humanas.  Pero, al fin y al cabo, los problemas de los que andamos con los pies en el suelo, los verdaderos problemas de supervivencia, no significan nada para quienes viven en otro mundo, lejos de nuestra actualidad. Ellos están a lo suyo, en otro planeta y a lo suyo.

Rajoy, no sé si antes o después de fumarse un puro en la Sexta Avenida, ha elogiado a los españoles que no se manifiestan, a los que no salen en la prensa ni abren los telediarios, a aquellos que no se les ve por allí y que son la mayoría, como argumentó. Al Presidente, como a otro que yo me sé y de cuyo nombre no me quiero acordar, le gustan los sumisos, los callados, los que no protestan y los que ni argumentan sabiendo que lo que dicen es la pura verdad. Le gustan estos y también los sordomudos, los oprimidos y un largo etcétera. Pero por favor, si tiene usted al país convulso, irreconocible, muy preocupado y muy triste. Esa mayoría a la cual se refiere está atacada pero aguanta, ve su futuro y el de los suyos muy negro porque esto no tiene pinta de que se vaya a solucionar pronto, ni a medio plazo. Esto va para largo y las consecuencias de las malas gestiones, de los derroches, abusos, tejemanejes, desfalcos en el ladrillo y demás, pasan factura. Pero lo malo es quién está pagando esa factura; a ver si nos enteramos o lo reconocemos. La factura la pagan esa mayoría de ciudadanos que no salen en la prensa ni abren los telediarios. Esos que se manifestaron a mediados de septiembre y lo volvieron a hacer hace pocos días rodeando la casa de todos. Esos que tuvieron que enfrentarse a las fuerzas del orden, incluso a casi un kilómetro lejos del Parlamento y más concretamente en la estación de Atocha donde irrumpieron los antidisturbios disparando salvas a base de cartuchos de pólvora “disuasorios”, dicen. Las imágenes de los medios me recordaron a la marea gris de la dictadura, que subida a caballo, repartía castañas en la Ciudad Universitaria de Madrid en los años setenta. Es muy triste, que después de nuestra Transición, lleguen los mandamás y se vanaglorien de ello, apoyando las actuaciones de su pasma, como dirían los de ahora. Tenga cuidado señor Rajoy que los que no se manifiestan se pueden hartar un día y, Dios me perdone, armarle la marimorena.

“Un diputado de la Asamblea de Madrid paga menos por el menú que un escolar por la tartera”. Esta información de hace unos días me dejó perplejo. Resulta que los hijos de los madrileños que lleven su tartera al cole por la crisis o por el motivo que fuese, tienen que abonar 3,80 euros por el servicio que se le presta en el comedor. Pero resulta que a los 129 diputados de la Asamblea y demás personal que trabaja o visita el lugar, le cuesta el menú subvencionado por el dinero de todos, tan solo 3,55 euros, ¡habráse visto cosa semejante!

Bueno, lo de Artur Mas tampoco tiene nombre. Disfrazado de ave carroñera viene a hablar de fiscalidad. Llega, ve y quiere vencer. Pide el rescate para justamente anunciar elecciones y caminar hacia la independencia. Asegura que habrá referéndum sí o sí, con autorización o no del Gobierno de España. Arremete contra el Gobierno cuando la Vicepresidenta comenta que bastará con enviar un escrito al Tribunal Constitucional para detener cualquier tentativa. Ahí queda eso.

La supuesta dimisión de Esperanza Aguirre ha dejado a todo el mundo anonadado. Digo supuesta porque no hay quien se lo crea. Nadie puede pensar que una señora con su talante, inteligencia, vigor y solidez, se deje marchitar por una enfermedad ya vencida o por unos nietos en busca del cariño de una abuela. No señor, no es el estilo de esta mujer que ha doblegado hasta al más pintado y ha sometido a su libre albedrío hasta al más listo. Circula en la red que se han oído los gritos de una tremenda discusión que tuvo lugar en la calle Génova a primeros de septiembre y que la dimisión ha sido un fulminante despido. Vaya cómo se la juegan por aquí y atentos todo el mundo, sean socios y amigos o indeseables enemigos.

Ha fallecido Santiago Carrillo, hombre cabal como el que más, dialogante y condescendiente. Un artífice, entre otros, de la democracia que conoce este país, después de cuarenta años de dictadura.

Sus actos, pensamientos y actitudes siempre le han delatado. Su lucha eterna fue la búsqueda de la libertad y del bienestar del ciudadano, del trabajador y del ser humano.

Santiago Carrillo, reencarnado en uno de sus nietos, como él hubiera querido, ha sido un hombre de hoy como de ayer. Se ha adelantado a todos los pronósticos, ha sentenciado el pasado, el presente y el futuro.

Un hombre con visión global, amigo de sus amigos y respetado por los enemigos por justo, equilibrado, dialogante y especialmente demócrata. Quien no lo reconoce, no puede ver a un palmo.

Quien no recuerda su entereza en la noche del 23F de 1981. Allí en su escaño permaneció sin alterarse, sin moverse y sin aturrullarse. Aquella fue una demostración de valor, coraje y destreza, la misma que exhibieron Adolfo Suárez y Agustín Mellado.

El miércoles, centenares de ciudadanos desfilaron y visitaron su capilla ardiente para darle el adiós. El jueves por la mañana se le dedicó un pequeño homenaje en el auditorio Marcelino Camacho, el otro líder e incombustible comunista. El homenaje fue muy emotivo. Los presentes rompieron en dos grandes aplausos, de varios minutos de duración, las palabras de agradecimiento que pronunció su hijo mayor Santiago y el Secretario General de CC OO Ignacio Fernández Toxo. Brazo en alto se cantó y tocó la internacional para ser despedido su féretro camino del Cementerio de la Almudena de Madrid. Descanse en paz, camarada.

Mentiroso compulsivo

Por aquí, en el mundo terrenal, Rajoy que ha estado en el País Vasco en precampaña, aseguró que no negociará nunca con ETA, pero esto ya lo habían dicho todos y, todos han claudicado, porque la situación o el momento lo exigía. Además cualquiera le cree a usted señor Rajoy, teniendo en cuenta su historial de mentiroso compulsivo, y no creo que nadie me vayan a pedir demostrarlo.

El problema es qué le prometerá nuestro Presidente a Artur Mas que la semana anterior anduvo hablando de crear, potenciar y “convertir la comunidad en un Estado”. En qué va a ceder y cuánto nos va acostar. A esto hay que añadirle que, según indica el banco de España, entre julio de 2011 y julio de 2012, las familias y empresas españolas redujeron sus depósitos en los bancos españoles en 85.000 millones de euros que han ido a parar a no sé donde.

Dios, qué país; si fuera otro estaría ya enterrado. Pero tiempo al tiempo.

Según ha recogido la prensa, el ministro de Economía, Luis de Guindos, se ha comprometido ante sus socios del Eurogrupo a cumplir el objetivo de reducción del déficit para este año, hasta el 6,3% del PIB, adoptando más ajustes si resulta necesario.

Claro que no ha sido el propio De Guindos quien ha expresado este compromiso del Ejecutivo, sino que ha sido sido el comisario Europeo de Asuntos Económicos Olli Rehn quien  ha confirmado en una rueda de prensa que el ministro de Economía español ha prometido también un nuevo plan de reformas para finales de septiembre «basado en las recomendaciones de la Comisión Europea».

Parece mentira que los españoles nos enteremos de lo que va a hacer el Gobierno con nosotros a través de terceras personas. Aquí nadie ha dicho nada. Rajoy que tanto ha alardeado en su entrevista exclusiva en su televisión, ha asegurado que tomará las medidas que hagan falta por el bien del país, no ha comentado qué va a hacer ni de qué medidas se trata.

Solo sabemos que De Guindos perfilaba la noticia confirmando el compromiso del Gobierno para cumplir con el déficit, por un lado y que el 27 de  septiembre el Consejo de Ministros «aprobará un plan nacional de reformas para fomentar el crecimiento y la competitividad» por otro.

Por su parte la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha asegurado que el Plan Nacional de Reformas que presentará el Ejecutivo a Bruselas, tendrá como elementos básicos la lucha contra el fraude fiscal y la liberalización de algunos sectores con el fin de fomentar la competitividad. Parece mentira que tengamos que estar tan atentos a lo que dicen unos y otros para poder atisbar algo de lo que nos va a venir encima.

De Guindos ofrece reformas y el insaciable Eurogrupo pide más y más recortes. Pero nosotros no nos hemos caído de ningún limbo. No estamos ni distraídos ni alelados. Sino todo lo contrario, nos encontramos en perfectas condiciones físicas y  psíquicas y tenemos más moral que el alcoyano. Mantenemos nuestros sueños despiertos y activos y, como nunca, esperamos que se cumplan lo antes posible. Tenemos buen instinto y éste nos dice que esto va a ir a peor aunque nos pese.

Dicen que tres mil liberados sindicales, 1200 de la administración central y 1600 de las comunidades autónomas y de entes locales, volverán a ocupar sus puestos de trabajo a partir del de octubre. Lo que no nos dicen es que en la misma fecha va a haber tres mil parados más en las listas del paro, los mismos que se despedirán para que los liberados vuelvan a sus puestos de trabajo.

Lo que tampoco nos dicen, quizás porque no se produce, es cuántos empleos han creado los ajustes que llevado acabo el Gobierno en lo que llevamos de crisis. No lo dicen seguramente porque no se produce.

Los españoles han bloqueado la ciudad de Madrid venidos de todo el país. La Delegación del Gobierno de la capital se ha atrevido a estimar la marea de colores y a la de sin colores en 65.000 personas. Y acostumbrados al baile de cifras de las huelgas y manifestaciones, resulta que se ha reconocido que muchos manifestantes han sido acarreados (traidos esprofeso para participar en una manifestación) en 850 autobuses, lo que puede sumar, a razón de 50 viajeros por autobus, si las matemáticas no se equivocan, unos 42.000 viajeros. Me resulta irrisorio creer que tan solo había 23.000 ciudadanos madrileños en la concentración. Bueno, los helicópteros que han sobrevolado la ciudad habrán contabilizado a cada uno de los que estuvimos allí. Por favor, no se crean que nos hemos caído de un «guindo».

No seremos Grecia, como afirma Rajoy, pero necesitamos ser rescatados también, según afirman los entendidos. Pero la pregunta es ¿cuánto nos va a costar ser rescatados?, y lo peor de todo, a los pobres de este país, que somos cada día más, ¿cuánto nos va a costar el rescate de la rica banca?

No hace mucho, una compañera me preguntó qué pensaba sobre algún que otro desacierto que observamos en un acto académico al que habíamos acudido juntos. Mi respuesta fue tajante: “Aquí nadie está en su sitio ni en el sitio que le corresponde”.

De Cecilia Giménez, la anciana que intentó restaurar el “Ecce Homo”, el fresco de Cristo que plasmó Elías García Martínez en los muros de la iglesia del Santuario de Misericordia de la localidad zaragozana de Borja, se puede decir lo mismo. Ahora dicen que la señora guarda cama por un ataque de ansiedad. No me extraña.

Catalogada o no catalogada, la pintura ha sufrido un considerado destrozo que puede costar una fortuna restaurar a las arcas públicas; y ya se verá cómo queda la cosa y si la obra se puede recuperar.

El hecho es que personas sin conocimientos suficientes, sin preparación, sin consideración y sin respeto al trabajo que pueden hacer los demás en las mejores condiciones, se ofrecen o son elegidos a realizar tareas que no les corresponde, a las que no están acostumbrados ni están  capacitados  a desarrollar.

Los españoles somos muy dados a meternos donde no nos llaman o a intentar colgarnos medallitas que no nos corresponden. Y, en definitiva, ¿de quién es la culpa? Del que se ofrece sin estar preparado o del que permite que personas no capacitadas realicen tareas que no les corresponde? Ahí queda eso, Cecilia Giménez comentó antes de caer en ese fastidioso estado de ansiedad que “se la había ido de la mano”.

Y a quien se le fue todo de la mano, o casi todo, es a los directivos de la Liga de Fútbol Profesional o la Liga asociada a un conocido banco (ahora que los bancos no son de fiar) por los partidos planificados a realizarse a las once de la noche. El presidente de la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles considera «un grave error programar partidos de fútbol a esas horas, con jornada laboral al día siguiente», ya que perjudica la «productividad» y «aumenta el absentismo laboral, el estrés y la siniestralidad», y razón no le falta.

El número de asistentes a los campos a esa hora, ha bajado sustancialmente como se ha demostrado en las primeras jornadas vividas a comienzo de la Liga. Peor aún o sin ir mas lejos, imagínense ustedes en noviembre, pleno otoño, lluvias o nevadas, ¿quién será el guapo que acudirá a algún campo? Bueno, algún loco, porque haberlos haylos.

El verano está siendo caliente, muy caliente. Ello se debe a las altas temperaturas que estamos alcanzando y por los incendios que han desolado el país. Seguro que de ambas calenturas tenemos la culpa los que aquí estamos, fundamentalmente  por no cuidar nuestro medio ambiente. Andamos destrozando y quemando todo, sin calcular ni pensar en el tiempo que se tarda en recuperar lo conseguido. En realidad somos unos terroristas del medio en el cual vivimos. Destrozamos nuestro propio hábitat y no hace falta que vengan nuestros enemigos a hacerlo.

Los Juegos Olímpicos han terminado y alguien diría que ya era hora. Eso sí, nuestro medallero no ha estado a la altura. En mi ambiente alguien ha comentado que nuestros campeones no han estado bien, se les ha notado muy tristes, sin alegrías en el cuerpo, e incluso, cuando obtenían alguna medalla, parecía que no se lo creían ni ellos mismos. Esto sí que es una pena, una pena  tan grande o más que cuando Rajoy se despidió de nosotros deseando felices vacaciones a aquellos que “las podían coger”. Él se ha ido, pero el resto hemos permanecido en nuestros hogares castigados sin salir. De todos modos, un conocido que ha tenido la suerte de pasar unos días en Benidorm, comentó que el pueblo veraniego más grande de Levante (la playa de Madrid), estaba sin gente, sin las acostumbradas aglomeraciones de siempre. Otra pena y muy grande.

Pobrecito Alfonso Alonso, portavoz del PP en el Congreso, que le ha tocado sustituir al Gobierno y a la plana mayor de su partido en estos días estivales en los cuales no ha cesado, claro está, la actividad política ni informativa. El pobre ha tenido en unas semanas más deslices que en toda su vida política. Bueno, son malos tiempos incluso para la lírica. Al parecer Rajoy ha cedido a la ayuda de los 400 euros. Él sigue callado, no habla, no comenta y no dice nada. Miedo me da este final de agosto y el próximo mes de septiembre,… Que Allah nos pille confesados.

Por otro lado, Occidente (o sea Merkel y EE.UU.) siguen insistiendo en que Al Assad, el terrorista de Siria, está acabado, que está entrando en fase final. Se insiste en que esta fase ha comenzado, que sus apoyos políticos se tambalean, que de su régimen han desertado unas tres mil personas de alta alcurnia y cargo, incluido el Primer Ministro. Pero la información que nos llega no confirma esta derrota, sino lo contrario y habla de la derrota de la oposición. Cerca y al acecho se encuentra el nuevo líder islamista de  Siria, radical y salafista. Pero el terrorista sigue al acecho a pesar del boicot de sus homólogos árabes y de la ONU. Otra pena.

De todas las maneras, no hay mal que por bien no venga. La alegría la ha traído Egipto donde los militares han pasado a segundo término. El presidente Mursi ha lanzado un órdago y jubiló a su principal rival en el poder, el mariscal Mohamed Hussein Tantaui. Ha cancelado las enmiendas constitucionales que conservaban los militares, incluso después de la caída de Hosni Mubarak. Ya era hora y personalmente era un deseo y una duda que me ha atormentado durante todos estos meses y, por fin, una alegría.

En Túnez los islamistas se escandalizan por el atuendo que llevaba su atleta Habiba Ghribi, ganadora de la medalla de plata en la final de los 3.000 metros obstáculos de los Juegos Olímpicos de Londres,  por cruzar la meta en segundo lugar y en medio de la lluvia con el ombligo y los brazos al aire. Pobres, no se habían fijado en su cara de esfuerzo y de satisfacción, ella que conseguía una medalla que dedicó al pueblo tunecino, a la mujer tunecina y al nuevo Túnez. Cosas que pasan y la mujer árabe sigue luchando por su libertad y su igualdad.

Y donde no entienden de esto es en Arabia Saudí, que está construyendo el primero de cinco proyectos considerados un novísimo modelo de ciudad, única en el mundo, para alojar a unas cinco mil mujeres trabajadoras. Una “cárcel” solo para las féminas, lejos del pecado, de  los vicios, vilezas y flaquezas humanas. Adiós a las lujurias y al depravado macho árabe, pensarían los creadores de la idea. Es inconcebible que en el siglo XXI se piense que separando hombres y mujeres unos y otros puedan vivir, trabajar, rendir mejor y ser más felices.

Bieito Rubido, el director del diario ABC nos ha bombardeado el fin de semana con un artículo en defensa de Mariano Rajoy. El señor Rubido dice que la opinión pública no quiere asimilar la situación con unos españoles instalados en la defensa de lo “mío” frente a lo que importa que es lo “nuestro”.

Estoy de acuerdo en que Mariano Rajoy “hereda la peor España, que Europa no ayuda”, pero me resisto a creer que los españoles no queremos afrontar la realidad. Si los ciudadanos han salido a la calle es porque han llegado al límite. Ya no pueden soportar más sacrificios, ya han dado por España todo lo que pueden dar e incluso más. Resulta que los españoles de los que habla el señor Rubido son los españoles de siempre, los que sufren los recortes, las subidas de toda clase y los que pierden día a día su nivel de vida hasta tal punto que, en estos últimos meses, han elegido la emigración como mal menor, la prueba está en los cien mil españoles que han emigrado en los últimos meses. El resto de españoles, no incluidos entre estos, son aquellos que no han conocido la crisis ni la conocerán aunque dure mil años, son los privilegiados por una o por otra circunstancia, los miles de personajes (consejeros, asesores, etc.…) colocados donde sea, a merced de un partido u otro, viviendo a la sopa boba mientras el resto a sufrir.

Ya no sufren tan solo los cinco millones de parados entre los cuales hay dramas familiares muy duros y desagradables, ahora sufren muchos ciudadanos y el señor Rajoy no deja de pedirles más sacrificios.

Vamos a ver, de qué España nos habla usted señor Rubido, de la de los feudos nacionales y nacionalistas donde peperos y sociatas han sembrado la corrupción a lo largo y ancho del país, donde se han enriquecido, colocado a sus amigos y familiares en los mejores y seleccionados puestos permitiendo que se favorezcan de beneficios que no les corresponde. No creo que se refiera usted a esa España. Y que tenga usted en cuenta que amí, al igual que a usted, me duele mucho este país. Me duele tanto y no llego a entender el porqué de muchas cosas.

A Mariano Rajoy, usted lo ha dicho, le encantaría pasar a la Historia, o sea que le encantaría defender lo “suyo” en vez de lo “nuestro”. Era fácil evitar que “los renglones torcidos de Dios le situasen al frente de España en uno de los peores momentos imaginables” como usted dice. Con haber perdido las elecciones y mucha culpa de ello tuvo Zapatero que se lo puso muy fácil, hubiera seguido estando en la oposición desde donde se critica mejor.

Está visto que personalmente no le he votado. Ese es mi problema claro, y de ello me alegro. A mí por lo menos no me ha engañado y no sé qué estaría pensando la gente que le ha votado cuando, como es evidente, no gobierna con el programa con el cual se ha presentado a las elecciones del 20 N.

José Luis Rodríguez Zapatero se había acojonado ante la crisis (dicho con todas las palabras). No la ha reconocido cuando debía, no la afrontó y eso nos ha hecho mucho daño. Su partido tampoco ha reaccionado y el PP se presentó como el salvador de la Patria. Pero la derecha, está demostrado que no salva patrias, salva y protege a los suyos. Y si no me creen,  recuerden los cientos de casos sometidos hoy día en los tribunales y a la justicia o piensen en las informaciones que en los últimos meses se han difundido en la prensa: nombramientos de cónyuges y familiares como consejeros en empresas públicas, semipúblicas o privadas en busca de influencias, cuantos servicios se han privatizado para ponerlos en las manos de otros familiares, cuántas concesiones y cuantas corruptelas.

Lo siento pero creo que los políticos de este país no están a la altura de las circunstancias, no conocen su oficio. No tienen en cuenta cuál es su cometido. Igual es que nadie se lo enseñó y en el manual de la política no está escrito cuál debe ser su objetivo y su meta.

Estoy de acuerdo en que hay que hacer reformas. La bruja de la burbuja inmobiliaria, los descontroles presupuestarios, los fraudes, el gastar lo que no tenemos, la despreocupación, los abusos, el desinterés de gobernantes y demás han hecho mella. Pero mire usted señor Rubido, los españoles sacrificados, los paganinis de estos desaciertos nada tienen que ver con todo esto y por eso considero que las reformas de Rajoy no son las que tenían que ser.

Dónde está la ética, la moral, la profesionalidad, el servicio a la comunidad, el sacrificio,….Habría que leer y releer los principios de la Política de Platón.Sin ellonuestros políticos debían dimitir, dejarlo y dedicarse a otra cosa. Y, desgraciadamente, son muchos los que se encuentran en esta situación. Son muchos los que no distinguen entre “lo mío, lo suyo y lo nuestro”.