Blasfemias
Θ A Javier Krahe le han sometido a juicio por un hecho acaecido hace 35 años. Le han juzgado por blasfemia, por realizar un vídeo casero emitido en 2004 por Canal+, donde se le ve cocinando un crucifijo. El juicio fue por escarnio, “burla tenaz que se hace con el propósito de afrentar” (ofender, humillar), según dice el diccionario de la Real Academia Española.
El Centro Jurídico de Estudios Tomás Moro, había exigido una fianza de 192.000 euros por un vídeo 1ue no alcanzaba el minuto de duración. Ahora reclaman 144.000 euros de indemnización y nueve meses de multa a Krahe por el vídeo realizado en 1977 en el que el músico exponía la receta de un Cristo crucificado.
La verdad es que las bromas sobre religión si no son muy claras y muy buenas, no son aceptadas por nadie y se convierten en grandes blasfemias que incluso ofenden a los no religiosos. Pero Krahe no opina lo mismo y su próxima canción tiene como estribillo: “El Señor no es mi pastor / Yo no soy su borrego”.
Θ Pero para blasfemia, la que soltó el otro día el Gran Wayoming en su programa El intermedio de la Sexta, sobre una perrita que adoptó la reina doña Sofía tras la visita que realizó a la feria Cien por Cien Mascota. “Que cómo permiten”, dijo, “que una señora que vive en una casa desestructurada adoptase una perrita” tan indefensa. Claro con el rey que se rompe la cadera cazando en no sé dónde, los negocios sucios del yerno, etc., no se puede hablar de una familia ejemplar. Y bueno, ya veremos en qué se queda la condena de Urdangarín. Como no sobrepase los dos años, habrá más que blasfemias.
Θ Pero la mayor blasfemia del país está relacionada con Bankia. Hombre, no se puede cerrar sin hablar de Bankia. Al gobernador del Banco de España, una institución y una persona modélicas, se le ha prohibido explicar en el Parlamento, y por tanto a los ciudadanos, qué ha pasado realmente en esta entidad. Como buen funcionario, de grado muy alto pero funcionario, llega y dimite creando una singular circunstancia para este país donde nadie dimite.
Al español medio le hubiera gustado que el señor Fernández Ordoñez al igual que los gerentes de la entidad diesen explicaciones de cómo se puede pasar de ganar 300 millones de euros a perder más de 3.000 en tan poco tiempo. Es insólito.
Y gracias a los envíos masivos de mensajes, nos hemos enterado de por qué el Gobierno no quiere que se investigue a Bankia. Habida cuenta de quienes son las diecinueve personas que forman el Consejo de Administración de la entidad, que durante 2011 se repartieron 6,5 millones de euros, se deduce el porqué no se permite que se hable tanto del tema.
Resulta que entre los nombres de los consejeros figuran, sólo a modo ejemplo, nombres como Santiago Alarcó (cuñado de Rato), Claudio Aguirre (primo de Esperanza Aguirre), Juan Chozas (ex Secretario General de Empleo con Aznar y colaborador de la FAES), Jesús Pedroche (ex Presidente de la Asamblea de Madrid, ex consejero del Gobierno Regional de Madrid), Ricardo Romero Tejada (ex secretario General del PP de la Comunidad y ex alcalde de Majadahonda) y Maite Jiménez (esposa de Salvador Victoria, consejero de Asuntos Sociales de Esperanza Aguirre). Ahí queda eso.
Y la oposición ¿qué hace? Pues resulta que una semana después de la dimisión de Rato, los consejeros anuncian que van a poner una querella. Pero ¿dónde estaban ustedes durante todos estos meses?, ¿se han enterado ustedes de algo en las reuniones del Consejo o han dejado pasar, puesto el cazo y a callar que no está el tiempo para la lírica? Miren ustedes, este servidor no quiere ser banquero y no quiere pagar los desaguisados ni de unos ni de otros.-